martes, diciembre 12, 2006

OJOS COMO EL PETROLEO

Pero no era verdad, no era verdad que aquellos ojos insaciables y aparentemente airados estaban llenos de rencor, en realidad estaban llenos de amor por ella y de miedo a perderla. El ya hace varios meses había comenzado su lucha revolucionaria por liberar a su pueblo de la opresión cultural, pero la había abandonado a ella, a su eterna compañera, a aquella aventurera sin límites que durante más de 6 años había aguantado todos sus reproches y caprichos, había superado sus resabios en los días intensos de verano y sobre todo lo había amado incondicionalmente hasta ese mismo día en que sus ojos dejaron de verse valientes y luchadores y se tornaron a una falsa mirada colérica.
Era la primera mitad del siglo XVI, Quesada, Federman y Belalcázar cruzaban estratégicamente territorios de Ecuador, Colombia y Venezuela. Era una época en que los indígenas colombianos se habían dejado seducir por los encantos del vidrio que les brindaban los españoles y se hallaban atónitos ante el arribo de las carabelas a las costas americanas.
Pero no todo el “Nuevo Mundo” estaba emocionado por la llegada del “Viejo Mundo, en Uramita -un pequeño pueblo al sur oriente de la Sierra Nevada-habitaba Pasquín un joven indígena solitario y retraído.
Pasquín no hablaba, el simplemente observó y escuchó durante 21 años; su único contacto con el mundo exterior era Esperiguas, su novia, la mujer más bella que cualquier español hubiese visto en toda Europa, Esperiguas tenía unos ojos negros como él petróleo, grades, bien abiertos y perfectamente redondos; Tenia una cabellera larga que rozaba su cintura mientras el viento jugaba con ella y su tez era del mismo color de la canela. Pasquín nunca quiso hablar, pero cuando llegaron los españoles si que peroró. Por medio de Esperiguas reunió a algunos hombres para luchar contra las huestes del capitán Salinas.
Al principio se mostró pasivo frente a sus enemigos, atendía sumiso a sus lecciones de catolicismo, con paciencia pero iracundo en sus entrañas aprendió el castellano. En las noches cuando los españoles dormían, Pasquín se reunía en uno de los palenques con Columba, Guanaca, Iguán, Ronquillo, Pericón, ente otros de los hombres que había convocado Esperiguas. Pasaban horas planeando el ataque al capitán Salinas y sus huestes, mientras Esperiguas hacia las veces de centinela brumado por el calor penetrante. Estas reuniones se realizaron duran 178 noches consecutivas dejando así a un lado y sin cabida alguna la relación de Pasquín y Esperiguas.
En la noche número 179 se lleva a cabo el plan lucubrado durante mas de 5 meses, era noche de jueves, lluviosa y sofocante. A eso de los las once de la noche salieron de uno de los tantos palenques que había en Uramita 25 indígenas armados de macanas y flechas. Pasquín iba frente de todos con la espalda rígida y los ojos en alto, mientras su novia lo aguardaba en el palenque atormentada por la zozobra junto a su prima Pasagua.
Estando ya casi a tres metros de los cuarteles españoles, despertó Serrano (el soldado de guardia), apenas alcanzo a abrir la boca para alertar a sus compañeros cuando la clava de Pasquín le penetró el cuello. En ese instante con una seña Pasquín les indicó que aligeran el paso y fue ahí cuando despertaron los soldados y con sus poderosas armas de fuego acabaron con la vida de 23 indígenas, mientras solo 7 soldados murieron a merced de la macana de Pasquín, y digo Pasquín puesto que solo éste logró arrebatarles la vida a los españoles, mientras los indígenas fallecían uno a uno presas de su debilidad. Solo sobrevivieron Columba y Pasquín; Columba no por su valentía sino al contrario por su cobardía pues en el instante en que cayó el primer indígena salió corriendo como un niño asustado por el culatazo de su madre. Y Pasquín porque en el momento en el que iba a ser fusilado Salinas ordeno su encarcelamiento mientras pensaba en un castigo peor que la muerte para aquel indígena que le había quitado la vida a cinco de sus soldados. Columba que observaba todo por medio de la puerta entrecerrada fue a llevarle la noticia a Esperiguas, esta aturdida por el dolor fue corriendo hacia el cuartel y entre sollozos le suplicó al capitán que le dejara ver a su novio y ante la negativa arrogante de Salinas la frágil indígena rompió en llanto, se arrodillo y beso los pies de aquel hombre alto y de tez blanca. Salinas conmovido con la acción patética de la indígena, envió a uno de sus soldados para que la llevara a la celda y bajo su supervisión le permitió hablar por tres minutos con aquel indígena rebelde. Fue entonces cuando Esperiguas entró a la celda y captó esa extraña mirada. No pronunciaron ni una sola palabra durante un minuto, hasta que Pasquín gritó a su mujer ofuscado que se fuera, que nada tenía que hacer ahí, ella paralizada y asustada empezó a llorar de nuevo, el indígena le enrolló con sus brazos y ya calmado le explicó que no se volverían a ver, Esperiguas con la cabeza baja y ahogada en llanto lo besó y al instante salió de la celda sin quitar su ojos negros de la mirada triste de Pasquín, este durante 15 años estuvo cumpliendo su condena a trabajos forzosos y cumplido su castigo fue colgado en la plaza del pueblo.

FIN.







Marzo de 2004

LA LOCURA: ¿INHERENTE AL HOMBRE?


Durante la Edad Media todo fue oscuridad, a lo largo y ancho del planeta tierra la niebla de la inquisición opacaba el ambiente mundial, se vivía en un entorno autoritario y rígido, donde se había perdido toda la cultura anteriormente concebida.

El dominio de la iglesia fue puntualmente tétrico, pues paralizó el desarrollo natural de la humanidad dejando a un lado a las personas que iban en búsqueda de nuevos horizontes, otorgándoles el titulo de “herejes” y condenándolos a castigos severos e innecesarios.

La edad media se consideró como un periodo entre la antigüedad tardía y el renacimiento, en este ultimo surgió una nueva visión del mundo, fue un largo florecimiento cultural, algo como volver a nacer dilucidando así toda esta niebla anteriormente nombrada.

Filósofos y eruditas se encargaron de dar respuesta a preguntas que habían sido planteadas durante toda la historia de la humanidad, La filosofía y la ciencia se desprendieron de la teología de la iglesia; consiguiendo esta nueva apreciación de nuestro entorno.

En el transcurso del renacimiento surgió una primicia sobre la percepción del hombre, denominada “ el humanismo” . En esta , se le atribuía mas fuerza a el hombre, tomándolo como el centro del universo y buscando sus orígenes y retornando al humanismo de la antigüedad.

En 1508 y 1509, Erasmo redactó su Moriae Encomium o Elogio de la locura; un fabuloso escrito, bastante realista pues entre la burla y la reflexión muestra el mundo contemporáneo con cierta fuerza y con un enfoque excepcional, en donde la locura esta presente por doquier.

La estulticia se presenta ante un publico totalmente necesariamente diverso, frente al cual hace elogio de si misma, buscando tal vez llamar la atención pues esta nunca se toma en cuenta y en realidad esta diosa es la promotora y la causa de su felicidad.

¿Que es la estulticia? Según el filosofo autor del libro “Elogio de la locura” la estulticia es la reunión de: la lujuria, las pasiones, la ambiciones, la codicia el ocio, la gula y todo aquello que conduzca al ser humano a alguna clase de satisfacción.

¿Es acaso la locura el simple hecho de perder la razón y comenzar a actuar estúpidamente?
Tomando la locura como una perdida de la razón, toda la teoría de Erasmo seria fácilmente derrumbada o simplemente perdería vigencia, pues en la actualidad la búsqueda de los placeres y de toda clase de acción que traiga deleite es algo natural en el ser humano.

Para el hombre moderno cosas como el dinero, el sexo y el poder son el pan de cada día, una necesidad mas para vivir; algo que contrasta fuertemente con el énfasis que se había sido puesto siempre la edad media sobre el teo-centrismo y naturaleza pecaminosa del hombre.

Erasmo de Rótterdam nos presenta en su obra "elogio de la locura” una filosofía donde a pesar de ser el orador un Dios mítico, la misma se encuentra impregnada en todas y cada una de sus paginas por este humanismo nacido en el renacimiento.

Siendo el hombre el único ser descubierto dotado de razón, se le atribuye la exclusividad como ser propenso a la locura: pues en ocasiones esta razón tiende a perderse o atrofiarse, llevándolo así a algunos seres humanos percepción errónea de la realidad.

Finalizando ya esta primera parte es correcto afirmar que la locura presentada por Erasmo en la actualidad es una ingenua forma de vida, casi que inherente al ser humano y como la razón es una facultad característica y exclusiva del ser humano, solo este puede perderla.

Durante el periodo Helenístico alrededor del año 300 surgió en Atenas una escuela filosófica llamada la escuela de los epicúreos, donde se tomaba la ética de Aristipo que se fundamentaba en afirmaciones como: “ El mayor bien es el deseo” y “ el mayor mal es el dolor”.

Esta escuela se desarrollaba en un jardín, el jardín de los epicúreos, que era fuertemente juzgado por la sociedad, pues se decía que la gente iba allá a embriagarse y tener sexo; como consecuencia de esto hoy en día la palabra “ epicúreo” se utilaza en el sentido despectivo de vividor.

En el siglo XVI durante la época en que fue escrita la obra la razón se centraba en la búsqueda de la sabiduría y el origen del ser. Se preocupa por el desarrollo de la ciencia, la brújula la pólvora y la imprenta fueron de gran importancia durante esta época.
Los gramáticas, los poetas, los retóricos y los escritores, los jurisconsultos y los dialécticos, los filósofos, los teólogos, los religiosos y los monjes, los reyes y los príncipes, los cortesanos, los obispos, los cardenales y los papas, eran personas que sabían utilizar la razón.

El autor da un reflejo de la insensatez, describiendo con algo de mofa a las personas que se preocupan por las pompas funerales y entierros lucido, al pueblo vulnerable a las sugestiones y a la elocuencia; se burla de la nobleza con cierta ironía devastadora.

Ataca a los personajes anteriormente nombrados que supuestamente hacían un buen uso de la razón, juzgándolos como seres amargados, desgraciados, infelices y desdichados, para los cuales el alcance de la felicidad es algo totalmente imposible.

Para Erasmo la felicidad es al trivial, superficial, una apariencia o tal vez simpleza, solo eran felices los ancianos que llevaban consigo algo de demencia, los niños que no tienen uso de razón, los necios, los incestaos, y los vividores, esencialmente las personas despreocupadas.

MIGUEL DE UNAMUNO UN EXISTENCIALISTA “SUI GENERIS”



“ La existencia humana es la actualidad, el momento presente, la realización de unas posibilidades que revelan las cualidades del hombre”.
(pensamiento común en los filósofos existencialistas)


La mayoría de las personas se pasan toda su vida buscando en cosas descomunalmente grandes, un sentido para su vida, pero no se dan cuenta que el verdadero motivo por el que estamos en este mundo puede ser del tamaño de la cabeza de un alfiler, pero que siempre tendrá una repercusión tan profunda como cualquier de los cuatro océanos.

A diario nos perturbamos patéticamente buscando un fundamento a nuestra realidad, sin caer en cuenta de que la única forma de hallarlo será viviendo.

Verbigracia, de esto trata la obra “Niebla” escrita en 1914 por don Miguel de Unamuno. Esta novela de amor gira en rededor de un personaje “Augusto Pérez” que durante toda la obra se cuestiona por medio de monólogos, sobre su propia existencia. El protagonista de susodicha narración vive en un constante cuestionamiento tal que lo lleva a cierto estado de depresión que lo arrastra a una crisis de su fuero interno, construyendo en su mente pensamientos abruptos dignos de un suicida. La razón es una facultad inútil en el existencialismo; en las filosofías de los grandes pensadores tales como Sartre, Nietzche, Heidegger o Ponty se da a entender que ésta solo explica un sector muy reducido de la realidad, y es por esto que individuos, como el personaje citado, después de hacerse un sinnúmero de preguntas sobre su ser, pierden el entendimiento y piensan en la inmolarizacion.

Si la existencia humana es la actualidad debemos dedicarnos a subsistir solo así encontraremos el verdadero motivo por el cual somos parte de la creación.

Cuando nacemos aun nada esta escrito, es por esto que no debemos adelantarnos a lo que nos espera. La vida de cada individuo tiene un sentido y, solo con el tiempo y la experiencia, esta niebla, de la que se habla en la obra que se ha mencionado, se puede dilucidar.

En la novela no solo se refleja el pensamiento existencialista de un personaje ficticio, también se percibe un espontáneo raciocinio sobre “el yo humano” por parte de don Miguel De Unamuno. Al final de la obra se suscita un conflicto interno del autor, donde salen a flote todos sus pensamientos inconclusos y se sumerge al lector en un piélago de ideas controversiales entre el autor y su protagonista.

Es al final de la novela que nos percatamos de la significación que tiene para Unamuno la existencia de un ser supremo que nos da la inmortalidad. Don Miguel utiliza una amalgama de realidad-ficción para dar a conocer al lector la poca importancia que tiene la vida si el alma muere. Unamuno crea una situación muy particular en donde el personaje ficticio de la obra, Augusto Pérez, goza de un diálogo con su creador con ocasión de exigir una explicación al motivo por el cual había sido poseído por la niebla.

Para morir hay que vivir, para vivir se necesita de un cuerpo y un alma, si el alma muriese la vida no tendría sentido; para que el alma sea inmortal necesitamos que nuestras cualidades sean reveladas, por ende debemos aprovechar cada instante de nuestra existencia, así, encontrando sentido a la vida, lograremos ser inmortales.

DE ORIGEN ONÍRICO

Con la mirada perdida, Florina recordaba aquel instante de su infancia en el que su alma había abandonado el cuerpo para salir a volar varios años dejando su organismo en un coma profundo.
Fue ese día, en el parque, jugando con su hermano Joaco a las escondidas, entre los exuberantes árboles otoñales. Los recordaba nítidamente, enormes, casi tocaban el cielo. Aún podía sentir las hojas color ocre, verde y amarillo que se desprendían de las ramas dejando el árbol casi semidesnudo.
Florina llevaba varios días quejándose de dolor de estomago, su mamá, Rosa Urdaneta, le preparó una agua de panela con clavos de canela y le dijo:
- esos son los dolores de la regla, esto te endulza el estomago y te pasa el dolor-
- ¿Qué es la regla mami?
- La regla es cuando tu cosita sangra porque pasas de niña a mujer –
Florina no entendía porque la cosita de las mujeres sangraba, pero aún así se tomaba el agua de panela que le daba su mamá esperando que el dolor se fuera.
Pero el dolor nunca pasó y a nadie le importó, excepto a su hermano Joaco, quien era un año mayor que ella y mucho más inteligente, no era tan tonto para creer que las mujeres sangraban sin tener una herida.
- mamá te está mintiendo Florina, ella cree que si te dice la verdad te vas a ir como papá se fue cuando enfermó-
A la niña le seguía doliendo la panza después de tres días de varias tazas de agua de panela con clavos de canela al día, y cuando enfrentó a su mamá y le dijo que ella nunca se había aporreado su cosita, así que nunca iba a sangrar y el dolor nunca iba a parar Rosa Urdaneta la miro con ternura y entre risas y sollozos le dijo – Todas las mujeres tenemos una herida desde que nacemos –
Florina tampoco entendió lo que quiso decir su mamá esta ves, pero no le dio importancia porque Joaco le gritaba desde la entrada de la casa que su tío Daniel había traído a sus primas para que fueran a jugar al parque.
Así pues Florina dejó de pensar en la herida de las mujeres y se fue a jugar al parque a pesar del dolor. Se fue al mismo parque que diez años después visitaría sin más recuerdos en su mente que los de aquel día de otoño.
Como el tío Daniel, venia con sus primas Carla y Susana, había suficientes niños para jugar a las escondidas, así pues, Joaco buscaba y las niñas se escondían. Florina se sentía muy mal, pero solo quería jugar, entonces, se escondió debajo de las sombra de uno de los grandes árboles, se sentó encima de las raíces que brotaban del piso, cerró los ojos por unos segundos y de pronto se despertó y al mirar su estomago se dio cuenta que estaba siendo abrazado por las raíces sobre las cuales se había acostado. Las raíces la estaban empujando fuertemente dentro de la tierra, ella intentaba escaparse pero no podía, las raíces eran tantas y tan fuertes que ella ni siquiera podía moverse. La arrastraron tres o cuatro metros bajo la tierra y después la dejaron caer en un hoyo que parecía infinito, las paredes eran de colores fluorescentes, parecían suaves, pero Florina no lograba tocarlos, emanaban un olor conocido, que la niña no podía identificar, pero le era muy familiar.
Florina se deslizaba por las paredes, caía, caía, caía caía y siempre se veían los mismos colores fluorescentes jugar el las paredes como nubes de hormigas que se mueven desquiciadamente por todos lados.
En un abrir y cerrar de ojos todos esos colores desaparecieron, Florina dejó de caer, y se halló sentada en un cuarto completamente oscuro y vacío. Un poco atontada por la caída repentina, comenzó a buscar con la mirada alguna puerta, y pronto vio una luz ínfima que emanaba un lugar remoto. Siguió la luz durante varias horas sin percibir ningún cambio a su alrededor, ningún olor, color, sabor o sonido, solo la luz que avanzaba se iba volviendo mas grande.
Después de varias horas o tal ves días, hasta podían ser años de caminata, encontró una enorme ventana redonda de donde parecía proceder la luz. Ahora todo se hallaba iluminado , pero aún así no podía ver nada, entonces , pasó la ventana y se topó con una gigantesca pantalla de cine, en la cual se proyectaba toda su vida en un segundo, cada segundo terminaba en aquella escena debajo del árbol, y volvía a empezar en le cesárea de Rosa Urdaneta. Florina misma se sorprendió al darse cuenta de que no tenia miedo y quería entrar a hacer parte de la película de su vida.
Cuando se disponía entrar sintió una mano sobre su hombro y una voz que la llamaba muy parecida a la de su hermano Joaco, cuando giró la mirada no vio a su hermano Joaco, sino al árbol en donde había estado descansando.
El árbol la agarraba fuertemente y le decia con su voz chillona:
- Florina, no entres en la pantalla porque tu mamá te espera con el agua de panela con clavos de canela para que se te cure el dolor de estomago-
Florina ya no tenia dolor de estomago, a demás su mamá estaba en la pantalla con su papá empacando porque iba a ir a conocer el mar, Florina no querría ir con el señor Árbol, porque le estaba mintiendo.
Florina discutió largas horas con el señor Árbol sobre lo que debería hacer, hasta que el señor Árbol, se desesperó con las palabras testarudas de la niña, y a medida que su rabia crecía, su tronco, sus ramas, y sus hojas otoñales se fueron transformando, fueron tomando una figura humana, Florina muy extrañada por lo que estaba sucediendo, empezó a reconocer algunas facciones que iban a apareciendo en el rostro del señor Árbol, era una cara familiar, se parecía a la suya, pero no era la suya, era un hombre… y entonces, cuando ya el señor Árbol no era el señor Árbol, sino que tenia cuerpo de humano, Florina reconoció a su padre, que murió cuando ella tenia solo 3 años.
El señor Árbol, o el padre Florina, sin darse cuenta de que había desnudado su alma, siguió discutiendo con Florina, pero Florina permanecía callada, anonadada pero tranquila.
- ¿acaso estoy muerta papá?
- ¿cómo sabes que soy papá?
- Solo mírate –
Augusto Bueno, le explicó a Florina que estaba muy enferma, pero que el estaba ahí para cuidarla mientras se recuperaba y volvía con su madre.
Entonces Florina despertó en un cuarto blanco rodeado de flores, una señora con las manos arrugadas y manchadas por la edad, le sostenía las suyas, que estaban mas grande de lo que las recordaba, y en la puerta un hombre alto muy parecido a su hermano Joaco. Después supo que era su hermano Joaco, y que la mujer que le sostenía la mano era su madre, que había pasado diez años después de entrar en coma por una peritonitis provocada por una apendicitis no tratada, y también descubrió que su herida ya estaba sangrando y todavía no entendía por qué.

SENTIDO DEL TACTO

Capítulo II
-Si yo tuviera la oportunidad de volver a estar con ella, no devolvería el tiempo, lo que vivimos ya quedo en el pasado-; dijo Andrea mientras sus grandes ojos miel brillaban intensamente, reflejando la luz de la luna en cada una de sus pupilas.
Camila escuchaba atentamente a esa misteriosa mujer que acaba de conocer. No podía encontrar la afugia que cortaba la voz de su amiga de toda la vida, que en las ultimas horas había desnudado su alma y se había convertido en una completa extraña.
¿ Por qué? – dijo Camila bruscamente-.
¿ por qué, que? - respondió Andrea confundida por la pregunta.
-¿ Por que no devolverías el tiempo para estar con ella... no que la querías tanto?-
- y todavía la quiero, pero ella cometió un error muy grande que no podré perdonarle nunca-
- ¿cuál error?-
- no quiero hablar de eso, mejor vamos a tomarnos algo a mi casa, no me gusta estar aquí-.
- como quieras, a mi me da igual-.

En toda la noche Camila no pudo dormir pensando en la historia que le había contado su amiga en la tarde, nunca imaginó que pudiera ignorar totalmente quien era la persona con que había compartido toda su infancia y lo que llevaba de su adolescencia.

-¡Alò!-
-¿Camilla?
¿si? – respondió esta entre dormida-
-¡Se suicidó!-
-¡quien! –
- Juliana-.
Camila cerró los ojos y recordó a su amiga, a la payasa de Juliana, con sus ojos entre verdes, azules y grises que nadie pudo nunca definir, su pelo rubio y completamente liso , sus kilitos de más que la hacían ver mas simpática de lo que era. Después recordó esos largos y gruesos brazos que siempre estaban dispuestos a abrazar a quien lo necesitara.
Juliana era la mejor amiga de Andrea y Camila, también la de Juanita Tatiana, Alejandra y Sofía. Juliana era la mejor amiga de todas las del colegio, era de esas a las que todo el mundo quiere, de esas fuertes que nunca lloran, que siempre tiene las mejores notas y que parecen tener la vida perfecta.
Camila miró el reloj, eran como las dos y media de la madrugada, subió al cuarto de su papá y le contó la noticia. Los dos se vistieron y salieron para la casa de Juliana.
Cuando la criada abrió la puerta se encontraron con un cuadro totalmente patético, la mamá de Juliana sentada al lado de las escaleras que comunicaban la sala con el comedor, con su hermana al lado dándole algo en un posillo caliente y el cuerpo de Juliana en la sala cubierto por una sabana. Detrás de Camila y su padre entraron un montón de policías a la casa.

lunes, noviembre 06, 2006

SENTIDO DEL TACTO


Capítulo I


Estaba ahí, sentada, tomando un café, con su pelo castaño que acariciaba su espalda cubierta por un saco de lana a rayas de colores. En sus manos pequeño libro y sus ojos fijos en las páginas amarillentas perforadas por la polilla.
El no podía evitar mirarla, se sentó en la mesa de adjunto sin disimular su encantamiento por ese movimiento absurdo y a la vez seductor de sus piernas debajo de la mesa.
Entonces Bernardo pidió un café y volvió a su mente aquel ciprés en donde había pasado la mañana cobijado por la sombra disfrutando del vicio de la lectura de la poesía de Asunción Silva, comenzaron otra vez a rondar en su interior cada uno de sus versos que se hundían en un grito de dolor, en una suplica de silencio entre las hojas secas que caían del árbol. Entonces, sumergido en las palabras se dejó abrumar nuevamente por tan ingeniosa y trágica muerte.
Y pensaba, no hacia más que pensar mientras se llevaba el amargo café a los labios, sentía como su calor le quemaba el esófago, mientras imaginaba como el plomo atravesaba su corazón igual a lo que le sucedió al poeta.
De pronto se percató de la criatura deiforme que estaba a su lado.
Ahora se fijó en sus pequeñas y suaves manos, era manos de artista – pensó- era fascinante como sostenían delicadamente ese pequeño libro color azul.
Podría ser pintora o dibujante tal vez podría tocar algún instrumento, un piano o algo así.
Quería hablarle, pero se sentía estulto acercarse a ella sin razón distinta a su fascinación por su imagen bohemia.

DESCONSUELO DE LA ALBORADA

(Descripción de la rama dorada)



Sublime flota entre las almas una niebla densa y colorada,
A lo lejos permite percibir el follaje escondido entre la alborada.
Temerosa y pasajera retoza con las sombras del averno,
Quienes intentan permanecer pero solo son criaturas en un fuero interno.

Y solo ahí,
Solo en ese momento,
Cuando menos suspira el viento,
Cuando brota la madrugada,
Ella logra ver aquella rama dorada.

Y llora,
Llora la mañana porque la noche ha muerto,
Y los vestigios de las tinieblas quedan al descubierto.

EL HOMBRE: ¿HEGEMÓNICO O SUBALTERNO?

AQUÍ YACE EL WUB , Philip Dick.



Philp Dick nació el 16 de diciembre de 1928 junto a se hermana melliza Jane quien murió pocas semanas después, acontecimiento que marcó la vida del escritor fuertemente. Desde muy joven Dick empezó a publicar sus cuentos de ciencia ficción, a pesar de sus constantes ataques de asma y episodios de fobia a los espacios abiertos. Al finalizar la secundaria, además de independizarse de su madre, perdió el gusto por la ciencia ficción y sus gustos literarios se volvieron más exquisitos, un par de años después de graduarse de la secundaria Dick contrajo el primero de 5 matrimonios. Después de los continuos y rotundos fracasos por intentar escribir no-ficción, Dick comenzó a publicar en las revistas pulp de la época sus relatos de ciencia- ficción, en 1951 dedicó el tiempo completo a su oficio de escritor. Escribió varias novelas de ficción en los cincuentas, su primer éxito fue Lotería Solar proseguido por El Hombre Del Castillo entre muchas otras[1].
“Aquí yace el wub” narra la historia de ciertos terrícolas, quienes arriban en Marte y compran a los nativos cierto animalito gordo de movimientos aletargados y sosos. El animalito, a quien los terrícolas llaman el wub, tiene asombrosas habilidades semejantes a las que poseen los terrícolas, incluso superiores. Los humanos famélicos, al parecer después de varios meses de viaje, deciden cocinar al wub para comerlo en la cena. Gracias a sus habilidades superiores el wub descubre el macabro plan y trata de persuadir a los comensales para que no lleven a cabo el propósito. Solo uno de los tripulantes interfiere a favor del desprotegido, pero finalmente sucede el suculento festín. Y para asombro de los comensales y del mismo lector, el animal posee en esencia al hombre quien lo digirió.
Al evaluar la estructura del texto, encontramos que es un texto narrativo, de carácter ficticio, el cual relata los acontecimientos en una línea del tiempo recta. Las ideas están bien desarrolladas y coherentemente hilvanadas, los espacios que suscita para que el lector se encargue de ellos, son espacios bien formulados y previamente planeados que en lugar de dejar dudas, hacen posible la profundización del texto.
En este relato de ciencia ficción el autor refleja mediante una metáfora acertada, como el hombre se siente superior frente a las demás criaturas del universo. Desde Grecia, hasta nuestros días hemos visto las luchas del hombre por el poder. Se ha dicho que: o el más fuerte o el más inteligente tiene el poder, se han escrito tratados sobre esto, pero en realidad, como lo plantea Philip Dick, no existe una inteligencia consagrada, y que si viene siendo cierto que el más fuerte puede dominar el cuerpo del más débil, esto no significa que pueda dominar su esencia.
Los hombres creyeron dominar al wub, este era gordo y de movimientos aletargados, se creyeron más inteligentes por el simple hecho de ser seres humanos y tener la potestad del animal, pero en realidad este dominó al hombre, absorbió la esencia de quien brutalmente lo había masticado y digerido, utilizó el cuerpo del hombre como un simple elemento para expresarse.
Este cuento plantea todo un cuestionamiento sobre la hegemonía del hombre no solo en el universo sino en la misma tierra. El Capitán Franco resultó siendo más ingenuo que el indefenso wub, pues al creer que estaba dominando en realidad lo estaban dominado a él, esta metáfora por supuesto no se aplica solo a seres extraterrestres, también se aplica a toda la naturaleza que hace parte de nuestro planeta tierra, todos los seres que el hombre considera sus subalternos.
A partir de esto se puede concluir que el hombre al entenderse superior se está autodestruyendo. Solo al convivir en armonía con el resto del universo puede perpetuarse como parte del cosmos.
[1] http://www.booksfactory.com/writers/dick_es.htm

YO SOY LA MORSA (PESADILLA)



- ¿Ustedes son parte del sueño, o me pueden ayudar?-
- Pregunté a los porteros – quienes no estaban salvaguardando el habitual edificio de chapinero alto, ahora protegían dos torres enormes adornadas con letras luminosas estilo las vegas- mientras corría buscando alguien que me ayudara a despertar.
- No señorita, no podemos ayudarla – me dijo José con la vos chillona y aletargada que solía saludarme todos los días.
Pero yo no pude seguir con mi carrera desenfrenada en busca de ayuda, pues antes de alcanzar a pensar en cualquier cosa, ya estaba otra vez debajo de las cobijas de la cama de mi papá, viendo un imagen estática en donde el arrume de cobijas ocupaba la mitad de la pantalla de mi mente y en la otra mitad se veía un tercio de la pantalla del televisor y tres parlantes diminutos encima. Lo que más me preocupaba era que a las once tenía que ir a clase de economía, y no podía ver el reloj. Usualmente el reloj estaba sobre la mesa de noche a la derecha de la cama. Y pues yo estaba dormida en el costado derecho del lecho, sabia que a lado mío estaba el reloj, pero no lo podía ver, no podía girar 30 grados para mirar el reloj, me era imposible. Entonces empecé a entrar en desesperación, a usar todas mis fuerzas para intentar moverme, la imagen seguía inmóvil pero intentaba distorsionarse un poco, no sé si eran efectos del director de mi sueño, o era que algo estaba fallando en mi cerebro, el hecho , es que no le di importancia y seguí esforzándome por moverme, hasta que lo logré, pero ahora la imagen estática se postró en un solo ojo – tal vez el derecho, pero no estoy segura- y el otro ojo quedó completamente ciego, no podía ver absolutamente nada. Empecé a caminar por toda la casa y a tropezarme con todo, y al notar que la imagen permanecía estática, supe que todavía estaba dormida. Automáticamente volví a la cama de mi papá, estaba acostada, con la misma imagen en mi cerebro, pero esta vez – muy valiente por cierto- decidí que el sueño no me iba a dominar a mí, sino que yo iba a abordar los sucesos, y empecé por cerrar los ojos, para quitar esa maldita imagen de la pantalla de mi cerebro que ya se estaba manchando de tanto tiempo durar paralizada.
Pero cuando cerré mis ojos, instantáneamente recordé que tenía que despertarme para ir a clase de 11, entonces abrí los ojos, para sorpresa mía, aquella imagen que tanto me había atormentado los últimos segundos que habían transcurrido en mi sueño, o pesadilla, había desaparecido, ya todo parecía normal, entonces me dispuse a mirar el despertador, que como ya lo mencioné solía estar al lado derecho de la cama, y pues ahí persistía, pero toda mi tranquilidad se derrumbó cuando vi el 11:00 en números grandes y rojos en la pantallita del reloj. Yo tenía que estar a las 11 en mi universidad, treinta cuadras que tenía que atravesar instantáneamente, entonces rápidamente mandé una señal a mi cerebro - de esas que mandamos inconcientemente cada momento de nuestras vidas – para levantarme de la cama, pero fue imposible, volvió la imagen, la de el arrume de cobijas y el tercio de la pantalla del televisor con tres parlantitos encima, no lo podía creer, estaba todavía dormida, y mi angustia empezó a crecer y a crecer, creció tanto que mi sueño iba a reventar e iban a volar pedazos de sesos por toda la casa, entonces me puse histérica y empecé a gritar para que alguien me oyera y me despertara, pero nadie me podía oír, la voz a penas lograba llegar a mi boca, pero no podía salir intentaba moverme y tampoco lo conseguía, así estuve un rato, hasta que me acordé otra vez del reloj, rápidamente abrí los ojos, giré mi cabeza hacia la derecha y vi que eran las 11 y 10, me desperté, volví a mirar el reloj, eran las 16 y 45, encendí el televisor, - de esa manera no me volvería dormir para seguir en mis pesadillas -, y ahí estaba, Jhon Lennon sentado sobre un cornflake.